Ante la realidad actual, los últimos meses han implicado un esfuerzo inédito para todos los sectores que proveen productos de primera necesidad en el país. Es el caso de las empresas de la industria porcina y avícola chilena, las cuales tienen presencia principalmente en las zonas rurales de las regiones de O’Higgins, Maule y Metropolitana. “Se trata de un sector integrado por empresas que saben de esfuerzos, ya que por más de tres décadas se han mantenido en la búsqueda e implementación de estándares de sanidad, inocuidad y bioseguridad al nivel de los mercados más exigentes donde Chile exporta”, destaca Juan Carlos Domínguez, presidente de la Asociación de Exportadores de Carnes de Chile, ChileCarne. Durante estos meses, además de mantener e incrementar esos estándares en escenario de pandemia, su esfuerzo principalmente se ha enfocado en el cuidado de sus trabajadores y de los entornos y comunas donde se emplazan sus instalaciones productivas.

Y es que para el primer semestre de 2020, la demanda del sector se ha mantenido (a nivel nacional y en exportaciones), lo cual ha implicado tener que doblegar los esfuerzos en pos del consumidor y del bienestar y salud de los trabajadores. En algunos casos incluso, se ha debido incorporar a nuevos colaboradores.

De acuerdo a cifras de ChileCarne, la industria productora de carne de aves y cerdos entrega empleo a más de 30.000 personas, 19.000 de forma directa y 12.600 de forma indirecta.  La mayor cantidad de ellos se encuentran en comunas rurales de la zona central del país, donde destacan la Región de O´Higgins (Provincia de Cachapoal) con un 53%, Provincia de Melipilla un 33%, luego la Provincia de Quillota un 7% y la Región del Maule (Provincias de Talca y Linares) un 3% del total. En cuanto a proveedores de la industria, estos corresponden a 11.206 empresas de distintas regiones de Chile y de las cuales, 69% corresponde a PYMES. Esto implica que la industria a través de sus empresas proveedoras tiene incidencia en más de 100.000 personas.

Ante esta realidad, la asociación ChileCarne desarrolló un informe con respecto a cómo están actualmente impactando en el empleo estas empresas en las regiones donde están presentes.

Maxagro, por ejemplo, que a comienzos de este año contaba con 1.200 trabajadores provenientes de las regiones de O’Higgins y Ñuble, en estos meses ha integrado a 200 personas más, realidad que han podido ver desde hace unos años: “Solo en el caso de Ñuble, donde estamos presentes desde 2014, la fuerza laboral ha aumentado casi un 70% desde ese año”, indica Pablo Espinosa, gerente general de Maxagro.

Actualmente, la empresa está reforzando el trabajo en las instalaciones en Pichidegua y Chillán y todos sus colaboradores provienen de las comunas en las que Maxagro está presente. Además, privilegian los servicios y proveedores locales para abastecer diversas demandas en materias como transporte, servicios de aseo, mantención.

COEXCA en tanto, es una de las principales fuentes laborales de la Región del Maule, específicamente, en las comunas de Talca, Maule y San Javier. Junto al crecimiento de la industria vitivinícola local, hoy es reconocida como un motor económico clave para el desarrollo de la zona y sus habitantes. En total, la empresa y subsidiarias hoy genera empleo, directo e indirecto, a más de 1.000 familias en el país, contribuyendo desde hace 18 años a reducir los altos índices de desempleo de la Región del Maule, zona en la cual predomina la actividad agrícola con una oferta de trabajo del tipo temporal.

Guillermo García, Gerente General de COEXCA, destaca el caso de Héctor Carreño, “quien se desempeñó durante algunos años – en los inicios de la empresa- en el Área de Faena de la planta de procesos y, luego, apoyado por nosotros, se convirtió en un empresario del transporte. Hoy, es uno de los proveedores de servicios de la empresa, en la distribución de productos al mercado local”. Otro caso es el de Marcela Lobos, transportista, quien diariamente traslada a más de una docena de trabajadores desde el interior del Maule hasta el Centro Productor Porcino San Agustín del Arbolillo en San Javier y alrededores. Marcela indica: “Yo soy de Sauzal, una comunidad que ha recibido mucho el apoyo de COEXCA. Para mi, el trabajar como transportista ha sido una gran experiencia, en un rubro donde usualmente trabajan hombres, y la verdad es que siempre he contado con el apoyo de la empresa y yo también les he respondido. Hemos crecido juntos”, dice. En este caso, la empresa le ha otorgado todo el apoyo necesario para la renovación de uno de sus buses de pasajeros.

Agrosuper, colabora en el dinamismo de la economía nacional y durante 65 años ha priorizado la contratación de colaboradores pertenecientes a las comunas donde cuentan con operaciones, ya que esto les permite contribuir al desarrollo de las regiones donde están presentes. El mayor número de sus trabajadores se sitúa en la Región de O´Higgins, donde tienen presencia en 14 comunas, donde opera el 59,3% del total de la dotación de la empresa.

Su propósito actual se enfoca en mantener la entrega de alimentos de la mayor calidad e inocuidad a todo el territorio nacional. “Para ello, nuestra continuidad operacional es esencial y en especial en nuestra empresa, pues trabajamos con animales vivos, los que requieren de cuidados específicos para su alimentación diaria, asistencia en nacimientos, operación de sistemas de tratamiento, procesamiento de carnes y distribución de productos, entre otros, los que son realizados por nuestros colaboradores de manera sumamente especializada para así asegurar el abastecimiento y operación de la cadena logística, objetivo ampliamente declarado como prioritario por todas las autoridades”, destaca Rafael Prieto, Gerente de Asuntos Corporativos de Agrosuper.

En cuanto a los programas de apoyo y capacitación que impulsan con distintas comunidades cercanas a sus plantas, Prieto indica: “Dado el escenario actual, adaptamos nuestra manera de vincularnos y pese a que estamos lejos, hemos buscado los caminos para mantenernos cerca de nuestros vecinos y apoyarlos en esta contingencia. De esta manera, transformamos nuestros programas y digitalizamos sus contenidos, para dar continuidad a las iniciativas que hemos venido desarrollando en conjunto durante el último tiempo”.

Todas las empresas de la industria han reforzado las medidas de bioseguridad con que permanentemente cuentan, segmentando equipos, reforzando la sanitización de ambientes de trabajo, implementando el formato de home office para aquellas áreas donde les es factible y teniendo un especial cuidado con las personas pertenecientes a grupos de riesgo como mayores de 60 años, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas, entre otros.