Hace una semana tuvo lugar el seminario web «Cómo el COVID-19 está cambiando la producción y la cadena de suministro de aves», patrocinado por Evonik- un proveedor líder de aditivos para piensos para aves- y presentado por WATT Global Media, WATTAgNet y FeedStrategy.com.

Durante la reunión, se abordaron diferentes temáticas relacionadas con la
industria avícola mundial que como tantas otras industrias, también se ha visto afectada por la actual pandemia y se plantearon soluciones para disminuir los riesgos futuros. En este sentido, los proveedores de la industria avícola han desempeñado un papel importante en la mitigación de algunos de los efectos negativos asociados al COVID-19 en las industrias avícola y agroalimentaria mundial.

Los expositores fueron Paul Aho, economista avícola internacional de Poultry Perspective, y Martin Toscano, Presidente de la Junta de Evonik Industries de México.

Cómo ha afectado el COVID-19 a la cadena mundial de suministro avícola

La pandemia ha presentado desafíos en toda la cadena de valor de los alimentos, pero las industrias han encontrado formas de minimizar los riesgos. Ha habido cambios en la cadena de suministro, desde la fábrica de piensos hasta la producción y consumo de aves.

Paul Aho sostuvo que espera que el consumo mundial de carne disminuya a medida que los ingresos caen durante la recesión provocada por la pandemia. “Tiende a existir una buena correlación entre los ingresos y el consumo de carne. Porque la carne es, después de todo, un lujo para la mayoría del mundo”, dijo.

En 2019, el consumo promedio de pollo per cápita fue de 12.1 kg. Se espera que caiga a 11,6 kg en 2021.

«Me sorprendería si el consumo de carne no disminuyera como lo ha hecho en recesiones pasadas”, dijo. “Predeciría una caída en su consumo per cápita durante el período de esta pandemia. Y cuando termine la pandemia, esperaría un fuerte repunte tanto en los ingresos como en consumo total de carne”, añadió.

Sin embargo, Aho dijo que la pandemia del COVID-19, junto con los efectos de la Peste Porcina Africana (PPA), han permitido al pollo «convertirse silenciosamente en el rey de las carnes» en el mundo, superando a la carne de cerdo por primera vez.

«Con la PPA y el COVID-19, la producción de carne de cerdo se ha reducido considerablemente, pero el pollo ha superado, o superará, a la carne de cerdo este año para convertirse en el rey de las carnes», dijo, y agregó que espera que esto continúe en los siguientes años.

 Formas de minimizar los riesgos de la cadena de suministro

 “La gestión de la cadena de suministro es crucial para el éxito de la industria avícola”, dijo Aho. En este sentido, la pandemia exacerbó los desafíos de esta a nivel global, incluidos el transporte, la mano de obra, el abastecimiento y el comercio. El economista destacó estrategias para minimizar esos riesgos, que incluyen:

  • Crear fuentes alternativas de suministro en lugar de depender de una sola fuente, país o región
  • Optimizar la capacidad de producción
  • Acelerar desarrollos tecnológicos
  • Alejarse de la producción justo a tiempo

Implicancias en la cadena de valor de los alimentos

 En su exposición, Martín Toscano, Presidente de la junta de Evonik Industries de México, destacó que la pandemia del COVID-19 ha demostrado la importancia de las empresas encargadas de la cadena de suministro de alimentos y ha destacado su responsabilidad ante el mundo.

«El COVID-19 está mostrando la implicancia que tienen los sistemas, procesos y personas de la industria», dijo. “Se han realizado esfuerzos significativos para proteger las cadenas de suministro, la fabricación y las entregas. La industria está mostrando un alto grado de responsabilidad al involucrar a proveedores y socios, compartiendo la misma mentalidad fuerte «, advirtió el experto.

Las fábricas de alimentos para animales se han enfrentado a innumerables desafíos, pero, particularmente en Estados Unidos la industria ha demostrado estar muy bien preparada para continuar suministrando a los productores de alimentos como un negocio esencial, especificó Toscano.

«La industria de los Estados Unidos está muy bien preparada para los desafíos que enfrentamos ahora», dijo. “Principalmente, y especialmente, existen medidas de bioseguridad existentes en las instalaciones de fabricación de piensos en todo el país. La industria tomó medidas de inmediato para asegurar políticas y pautas en sus instalaciones que no solo protegerían la salud de la fuerza laboral como prioridad número uno, sino que también garantizarían que pudieran continuar suministrando alimento”, sostuvo.