“Hoy Chile tiene 29 acuerdos comerciales con 65 mercados, que representan el 67% de la población mundial y el 88% del PIB global”, indica la página web de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), entidad dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores.

En entrevista con el equipo de ChileCarne, el Subsecretario de la Subrei, Rodrigo Yáñez, entrega una mirada sobre cómo proyectan el 2020 para las exportaciones de alimentos de nuestro país en el marco de las reaperturas que ya se pueden ver en otros continentes. Establece un análisis optimista a mediano plazo y apunta a abordar desde la resiliencia la recuperación económica. Asimismo, entrega información sobre el estatus en el cual se encuentra el TPP11.

 Subsecretario, ¿cómo se proyecta el segundo semestre de 2020 para las exportaciones de alimentos de Chile en el marco de las reaperturas y “vuelta a la normalidad” que se está dando en Estados Unidos, China y la Unión Europea?

La pandemia del COVID-19 llega a Chile en un momento en que el comercio exterior ha estado debilitado por el impacto de distintas situaciones en el escenario internacional como la guerra comercial, la caída en el precio de los commodities o materias primas, y también alta volatilidad de las monedas de los países emergentes frente al dólar estadounidense. La suma de todos estos fenómenos ha derivado en contracciones tanto de demanda internacional afectando nuestro intercambio con el mundo.

El comercio exterior, al igual que los distintos sectores productivos del país, ha sido fuertemente golpeado por la pandemia del COVID-19, experimentando entre enero y mayo una caída interanual del 14%, con una reducción tanto de nuestras exportaciones como importaciones.

Desde el Gobierno de Chile, y de Subrei en particular, estamos trabajando fuertemente, en conjunto con nuestros socios comerciales, para facilitar el comercio y la inversión, y para mantener los flujos de producción y las cadenas logísticas.

De acuerdo a la noticia aparecida ayer en DF: https://www.df.cl/noticias/economia-y-politica/macro/exportadores-se-benefician-de-reaperturas-y-retoman-contactos-con-asia/2020-06-12/185958.html cítricos, kiwis, carne de cerdo y vinos están entre los productos que ya han tenido un aumento en su demanda. ¿Cuáles son los principales mercados que se están comenzando a abrir? ¿Cree que esto irá en ascenso?

En el período enero-mayo de este año, se registró un aumento en las exportaciones de carne de cerdo (43,6% respecto del 2019), originado por el gran crecimiento de los embarques a China, que aumentaron un 294% en valor (Fuente: SUBREI, con cifras del SNACh). Sobre este mismo mercado, gracias a nuestro trabajo para la apertura de nuevos productos a ese país, por primera vez podremos exportar cítricos, lo que se configura como una tremenda oportunidad para los productores de la zona norte del país.

En cuanto a otros alimentos, la trucha y fruta congelada experimentaron aumentos en su exportación (15,6% y 15,1% respectivamente, en relación a 2019), mientas que, en menor medida, destacan los incrementos en los envíos de carne de ave (7,8% respecto de 2019), moluscos y crustáceos (11,2% respecto de 2019) y fruta en conserva (3,5% respecto de 2019).

Chile es un país abierto al mundo. 57% de nuestro Producto Interno Bruto (PIB) se explica por nuestras operaciones de comercio exterior. Por tanto, éste es fundamental para el crecimiento y el desarrollo de nuestro país, y pieza clave para una pronta recuperación económica.

¿De qué manera hoy los organismos multilaterales e instituciones como ProChile, siguen jugando un rol clave en la promoción de las exportaciones de los productos más demandados?

Desde el inicio, nos hemos dedicado, con apoyo de  ProChile, el Servicio Nacional de Aduanas y otras instituciones, a propiciar un continuo y adecuado  abastecimiento de insumos e instrumentos médicos para los servicios de salud tanto públicos como privados en el país, que se encontraban con una alta demanda a nivel mundial y que requería un trabajo de coordinación, al mismo tiempo de acuerdos internacionales con nuestros socios comerciales que permitieran el acceso de insumos para abordar la emergencia sanitaria.

En el escenario actual y frente a los próximos desafíos, resulta fundamental fortalecer y profundizar nuestra red de 29 Tratados de Libre Comercio (TLC), que hoy nos otorgan condiciones preferenciales para acceder a 65 economías. Para enfrentar la crisis necesitamos de un comercio resiliente, a través de la diversificación de oferta y apertura de nuevos mercados para generar nuevas oportunidades comerciales.

En la actualidad, estamos focalizando nuestros esfuerzos en mercados con alto potencial importador, como India, la Unión Económica Euroasiática, la Asociación de Naciones Sudeste Asiático (ASEAN) y los países del Medio Oriente y Norte de África.

Asimismo, queremos apostar por la digitalización. Acabamos de firmar el primer Acuerdo de Economía Digital con Nueva Zelandia y Singapur (DEPA por sus siglas en inglés), que sin duda es un gran aporte en tiempos de incertidumbre dado que comercio digital es uno de los sectores más dinámicos en la economía mundial y debemos aprovecharlo en el proceso de reactivación.

¿En qué estatus se encuentra el TPP11? ¿Qué opciones ve usted con respecto a la progresión de su ratificación? (considerando la situación de la carne de cerdo en Japón y el escenario para otras industrias)

Actualmente, el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, se encuentra en el Senado en segundo trámite legislativo. El 17 de octubre del año pasado fue despachado de la comisión de Constitución del Senado y quedó en condiciones para ser analizado y votado en la Sala.

La aprobación de este tratado, enmarcado en nuestra estrategia de diversificación de mercados, generaría la apertura de tres mil oportunidades a productos chilenos en sectores agrícola, forestal, pesquero, lácteos y carnes, que ingresarán con arancel cero a mercados tan importantes como Japón, Vietnam o Canadá, beneficiando a las regiones agrícolas, pesqueras y forestales de nuestro país, lo que nos permitiría contar con nuevas y mejores herramientas que nos permitan adaptarnos a los nuevos desafíos económicos y abordar desde la resiliencia la recuperación económica a la que apuntamos.