En entrevista con ChileCarne, Joaquín Vilajuana, Country Manager de Agrosuper en Shanghai, relata cómo han ido transcurriendo estos meses luego del brote de COVID-19 y cómo ha impactado la crisis sanitaria en la forma de vivir, de relacionarse comercialmente y en las tendencias de consumo de la ciudadanía.

“El coronavirus cambió el mercado, cambió el consumo y la clave es adecuarnos rápido si queremos ser exitosos” -dice-. “En términos operacionales, se instaló  durante los meses de febrero y marzo, una complejidad antes desconocida en los puertos, a la cual la industria se ha tenido que ir adecuando. También, se vio afectada la operación secundaria por falta de camiones entre puertos y los clientes finales. Sin duda, no estábamos preparados para esto, pero estamos trabajando y debemos también asegurar una buena distribución logística marítima, analizar áreas de la cadena de valor y anticiparnos al siguiente paso. Hoy ya todo está más o menos regulado”, dice.

En relación a los importadores de carne de cerdo, indica que su situación ha sido compleja debido al alza de los precios de la carne. La demanda del producto disminuyó drásticamente durante febrero, marzo y abril “A todos se les complicó el capital de trabajo, por el momento están con expectativas de mejora, con proyectos y buscando alternativas de cómo atender para poder retomar sus ventas”, afirma.  Por otra parte, sostiene que actualmente hay mercado para todo y explica que China, sus ciudades (Beijing y Shaghai) están divididas por nivel de desarrollo y por ende, existe una segmentación de los productos más elaborados o con mayor valor agregado y aquellos de menor valor.

En cuanto al canal E-Commerce, el ejecutivo dice que ha venido a posicionarse como una tendencia creciente y una suerte de salvavidas que acentuó y aceleró la necesidad de productos adecuados para el tipo de consumo en el hogar. Para la población china es muy importante consumir comida preparada en sus casas, es un pueblo que tradicionalmente cocina. También ha habido una preferencia por carnes procesadas como el jamón por ejemplo, por su facilidad de consumo y de uso.

“Las ventas a través de este canal se han triplicado en China, sin embargo no han estado exentas de dificultades, la más importante ha sido mantener la cadena de frío de los productos, es por eso que ha sido fundamental la calidad, la variedad, la rapidez y el formato en la entrega”, dice.  “Tenemos servicios como como los supermercados Hema –de Alibabá; integran canales offline y online– , que en 30 minutos luego de ser pedido el producto está en tu casa, con esto se asegura la correcta manipulación tanto para producto fresco como congelado. La calidad u origen del producto afecta al precio final, sobre todo en las ciudades más desarrolladas donde el producto importado tiene una aceptación positiva”, afirma el ejecutivo. Asimismo, aclara que existen modelos mixtos offline/online, lo que permite que el cliente vea el producto de antemano.

“Nuestros esfuerzos están orientados hoy en cómo superar este desafío que ha significado la pandemia del coronavirus y en ver como los consumidores chinos recuperan su confianza y retoman sus hábitos de consumo previos a esta pandemia y en el caso de que no sea así, adaptarnos rápidamente a la nueva normalidad”, concluye.