Cuando el especialista holandés en Joop Colsen, presidente de Colsen Internacional, empresa especializada en el uso eficiente del agua, la energía y el medio ambiente, comenzó su presentación en el Seminario Economía Circular sacó a relucir los más de 25 años de experiencia en la resolución de problemas y la entrega de tecnología sostenible a  una amplia variedad de industrias de todas partes del orbe.

Una de sus primeras consideraciones, con respecto a la implementación de tecnología e innovaciones sostenibles en los procesos agroindustriales. Fue la regulación. Colsen, postula que debe existir un marco regulatorio claro para poder avanzar de manera segura en la adopción de estas tecnologías. Incluso, cuando estas sean complejas. Ya que esto será la base para construir industrias sostenibles.

Además, reconoce que invertir en innovación de este tipo siempre lleva un riesgo alto, pero es algo que el sector privado debe sobrellevar para generar cambios en sus economías lineales.

En el caso de Europa, Colsen señala que hay diferencias entre las regulaciones existentes y la aplicación de la norma. Explica, por ejemplo, que “la aplicación de nitrógeno a la tierra está estrictamente regulada”, pero si generamos nuestro propio fertilizante a partir de desechos animales, no podemos controlar esto. En este sentido la norma no aplica.

Sin embargo, dijo que Latinoamérica no está tan alejada de la realidad del viejo continente. “La experiencia de Europa es bastante nueva. Están trabajando en proyectos de economía circular en los últimos 10 años, no sin un número de fracasos, y se ha intentado hacer toda clase de tecnología para fertilizantes que no funcionaron. Ahora, se ha avanzado bastante sobre todo en la masificación del compostaje y el intento de reutilizar el amonio”, explicó el experto.

Finalmente, para que las empresas agroindustriales puedan tener éxito en incluir modelos de innovación sostenible a su matriz productiva, Colsen destaca que la colaboración con diversas universidades en el campo del tratamiento de aguas residuales, la tecnología de digestión y la recuperación de nutrientes es fundamental, de igual manera, que las antes mencionadas regulaciones.