El experto, quien colabora activamente con la Oganización mundial de Sanidad Animal (OIE), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), entre otras entidades, nos habla sobre sus nuevos proyectos en materia de investigación.

José Sánchez-Vizcaíno, veterinario, Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) e investigador,que dirige el grupo científico SUAT-VISAVET laboratorio de Vigilancia Sanitaria Veterinaria (Visavet) y de la OIE y un proyecto financiado por la Unión Europea de 10.000.000 Euros para el desarrollo de una vacuna para el control de la Peste Porcina Africana, se encuentra en Chile. Viene desarrollando varias líneas de investigación relacionadas con el diagnóstico de virus animales (Peste Porcina Africana, Peste Porcina Clásica, Peste Equina Africana, Lengua Azul, etc.) y con el análisis del riesgo de la posible entrada y difusión de enfermedades infecciosas.

Usted está desarrollando una vacuna para el control de la Peste Porcina Africana.

Nosotros estamos trabajando en buscar una vacuna para combatir la Peste Porcina Africana (PPA) tanto en jabalíes como en cerdo doméstico, porque es una enfermedad muy particular, muy diferente de otras enfermedades. En este caso es más complicado, porque el virus cuando infecta no produce un mecanismo de defensa tan claro como en otras patologías que producen anticuerpos neutralizantes, por eso nos está tomando tanto tiempo.

¿En qué etapa se encuentra?

La Unión Europea nos acaba de aprobar un proyecto que se llama VACDIVA (Vacuna que diferencia a animales infectados de animales vacunados), que contempla 10 millones de euros. Está formado por un consorcio de 20 países y el fin es crear una vacuna totalmente segura, DIVA (que se diferencie de los animales infectados de los vacunados) y además, que genere un programa de vacunación para los diferentes escenarios epidemiológicos. Tenemos cuatro años para desarrollarla y ya contamos con tres prototipos vacunales muy prometedores, no sabemos si los tres serán los finalistas, yo creo que en un año y medio o dos, tendremos mucha más clara la situación que ahora. Aunque actualmente hay dos candidatos muy buenos, en uno o dos años tendremos el definitivo y con ese vamos a trabajar hasta el final para que antes de los cuatro años tengamos una vacuna eficaz y segura en el mercado.

 ¿Cuántos investigadores componen su equipo de trabajo?

Hemos escogido a profesionales de diferentes países para tener una visión más global de la enfermedad no sólo saber lo que está ocurriendo en una zona del mundo. Hay investigadores de la Unión Europea (la gran mayoría), Rusia, China y África.

Nuestra intención es dar una solución general al problema, no sólo una solución a una zona en particular, porque mientras la enfermedad esté afectando en un continente, todo el mundo está en peligro porque como ya sabemos hoy estamos globalizados.

A su juicio, ¿cuáles son las medidas de prevención que deben tomar los países para evitar el ingreso de la PPA al territorio nacional.

La primera medida siempre es concienciación, los países tienen que saber que siempre hay un riesgo que esa enfermedad ingrese y ellos mismos tienen que analizar si están preparados para frenar una posible entrada del virus. La segunda es repasar tanto con las administraciones como con el sector privado si un país es capaz de diferenciar la enfermedad, detectarla pronto, de que la enfermedad se detecte antes de que se expanda, eso es fundamental, por lo que deben conocer bien la patología en primer lugar.

¿Y en el caso de Chile, cuáles considera usted que son sus ventajas?

Yo creo que Chile está muy preparado, siempre ha tenido una excelente prevención de enfermedades infecciosas en animales, ha sido uno de los países que más seriamente se ha enfrentado a erradicar las que tenía y a evitar que otras ingresen, con sus eficaces servicios de inspección en puertos, aeropuertos y pasos fronterizos, en cualquier mecanismo funcionan muy bien y su gente es muy consciente con esos temas. Es una industria que sabe el valor que tiene no lidiar con enfermedades que limiten la exportación. Sabemos que la PPA limita la exportación y por eso los profesionales luchan para que estas enfermedades no estén en Chile y siempre ha demostrado tener una sensibilidad especial para ello, sin duda, exportadores natos.

 ¿Ha trabajado alguna vez en conjunto con la industria chilena?

Tuve el honor de trabajar con ellos para erradicar la única enfermedad que tenían los cerdos en aquella época, que era la Peste Porcina Clásica y salió muy bien el programa que montamos y logramos erradicar la enfermedad. Me pareció muy profesional y entusiasta la gente con la que trabajé en esos años.

A modo general, ¿cómo ve la industria porcina chilena?

La veo siempre muy competitiva, Chile es un país poseedor de una capacidad exportadora muy grande. Es un país que tiene mucho futuro, el único miedo que se genera cuando se exporta en grandes cantidades es que se debe comprar a su vez en grandes volúmenes, entonces esas importaciones son las que habría que analizar para estar seguros que no son importaciones de riesgo y que el país esté preparado para que no ingrese ninguna enfermedad por ese afán de exportar, que no nos equivoquemos al importar.