Por Brett Stuart

Los mercados mundiales de proteínas experimentaron una creciente presión inflacionaria en 2019 a medida que las pérdidas por la Peste Porcina Africana (PPA) en China se agudizaron. Estas pérdidas impulsaron altas tasas de sacrificio internas y una producción abundante.

El año terminó con un grave déficit de carne de cerdo en China e hiperinflación en las carnes de cerdo vacuno y aves de ese país.

El escenario es cada vez más claro: China ha perdido la mayoría de sus cerdos. Existe un consenso mundial en que las pérdidas superan al 50% y es fácil encontrar informes al interior del país que sugieren incluso que entre el 70 y el 80% del rebaño ya no existe. De ser así, está cifra representaría entre el 35 y el 40% de la población porcina mundial. Si bien nunca se sabrá exactamente cuántos cerdos se han perdido en China, la realidad es que ahora existe un déficit de proteínas que no se puede cubrir.

Como resultado de la escasez de proteínas y la hiperinflación china, las importaciones de carne se han disparado en el país asiático, superado los 1.500 millones de dólares al mes. Estas cifras seguirán aumentando en 2020 a medida que los precios sigan subiendo.

Las pérdidas masivas de cerdos chinos debido a la PPA han creado un déficit demasiado grande como para cubrirlo con cualquier otro sustituto. El aumento de los precios en China se expande ahora por todo el mundo a través de varias proteínas. La PPA también se está propagando en Europa y otras partes de Asia. Este virus es hoy el que está moviendo los mercados mundiales de proteínas.

En 2020, todos los caminos parecen conducir a China.

Esta escasez masiva y la inflación de precios, repercutirán en un fuerte aumento de la demanda por los stocks mundiales de proteínas, que serán movilizados a China en 2020. Esperamos ver un fuerte crecimiento de las exportaciones de todos los proveedores disponibles.

Brasil seguirá siendo un proveedor clave de carne de vacuno, cerdo y aves para China. Europa y Canadá continuarán enviando mayores volúmenes de carne de cerdo a ese país.

A medida que estas «olas de inflación» se extiendan por los mercados mundiales, los consumidores sentirán el aumento de precios, lo que podría conducir a cambios importantes en los países. Si los importadores japoneses no pueden competir con los precios chinos, podrían importar más carne de vacuno o de ave, para compensar el alza en el precio de la carne de cerdo. Sin duda, habrá muchas piezas en movimiento en el complejo rompecabezas proteico mundial en 2020.

Las siguientes tablas incluyen estimaciones sobre 2019 y pronósticos para 2020 del comercio mundial clave de carne de cerdo y aves de corral.

 

En síntesis

  • Las tendencias inflacionarias que comenzaron a afectar a los mercados mundiales de proteínas a fines de 2019 continuarán y se agudizarán en 2020.
  • Las pérdidas por PPA en China son reales y causarán una fuerte demanda de los proveedores mundiales.
  • Los mercados de exportación secundarios enfrentarán precios más altos y/o una oferta más escasa ya que los altos precios de China serán un fuerte atractivo.
  • Los exportadores de carne de cerdo, vacuno y aves verán una activa demanda.
  • Los precios más altos enviarán señales expansivas a los productores mundiales.
  • Prospectamos las mayores oportunidades de expansión para Brasil y EE. UU. debido a las regulaciones, el capital y los recursos disponibles para pienso. Sin embargo, los mayores precios impulsarán la productividad en todo el espacio proteico mundial.
  • Este tipo de volatilidad genera incertidumbre, pero también oportunidades para quienes puedan adaptarse y capitalizar este cambio. Así, 2020 será un año de transiciones en los sectores de proteínas mundiales.