Con el objetivo de analizar los beneficios de la carne de pollo, enfocándose en su consumo per cápita en el mundo y en el incremento en su demanda los últimos años, se realizó el webinar online “Aspectos nutricionales de la carne de pollo”, el cual fue parte del Seminario Internacional de Ciencias Avícolas organizado por el Instituto Latinoamericano del Pollo (ILP) y el Centro de Información Nutricional de la Carne de Pollo (CINCAP), ambos organismos con sede en Argentina. El webinar fue impartido vía Zoom por María Dolores Fernández Pazos y María Daniela Rainieri, ambas Licenciadas en Nutrición del Centro de Información Nutricional de la Carne de Pollo (CINCAP) y estuvo dirigido a comunidad científica y empresarial de distintos países de la región.

El pollo es la carne animal que alimenta al mundo y a Latinoamérica. Es una proteína disponible y de fácil acceso económico, con alto contenido de proteínas, alta densidad nutricional, bajo aporte de sodio y fuente de muchos micronutrientes. De fácil masticación debido a su bajo aporte lipídico, es el alimento apropiado para personas con enfermedades cardiovasculares, diabetes y obesidad, debido a su condición de carne magra, su fácil disgregación a nivel gástrico y sus múltiples propiedades benéficas, ideales para ser parte de una dieta equilibrada y saludable. Muy versátil, de suave sabor, esta carne blanca se utiliza en todo el mundo para elaborar una inmensa variedad de platos de distintas culturas, combinándose con una enorme cantidad de condimentos.

En cuanto al incremento de su consumo en el mundo, de acuerdo a los datos entregados por las expositoras, este tiene que ver con la visión y el cambio en la percepción del consumidor, la accesibilidad y la disponibilidad en lo económico, el hábito y la practicidad, ya que se trata de un alimento fácil de cocinar y en ese sentido, bastante universal.

Carne magra, alta en proteínas y vitaminas y baja en sodio

Durante el webinar, las expositoras presentaron un estudio realizado por el Centro de Empresas Presentadoras Agrícolas de Argentina e Instituto de Tecnología Agropecuarios e Industrial de Argentina, el cual reveló algunos aspectos sobre la composición nutricional de la carne de pollo.

“La carne de pollo contiene un alto contenido en lípidos, uno de los nutrientes en donde está puesto el foco en la actualidad por ser considerado crítico en la alimentación. Cuenta a su vez con 3 gramos de grasa por cada 100 gramos de carne. Cuando hablamos de porciones, podemos decir que una porción de pechuga tiene dos gramos de grasa, una porción de pata tiene ocho y una porción de pollo en promedio tiene cinco gramos. En definitiva, se trata de una carne magra ya que no posee altos índices de grasas saturadas”, indicaron. “Se dice que una carne es magra cuando aporta menos de siete, hasta tres gramos de grasa totales y también incluye el criterio de las grasas saturadas”, enfatizaron.

“Cuando hablamos de nutrientes -cuando necesitamos saber si lo que aporta es mucho o poco-, siempre tenemos que contrastar cada información con las recomendaciones nutricionales. En cuanto a la carne de pollo, el aporte de lípidos que entrega es bastante marginal en nuestra alimentación en general. Incluso, en la situación de dietas y enfermedades cardiovasculares, las instrucciones/recomendaciones son mucho más estrictas por el consumo de grasas saturadas”, explicó María Dolores Fernández.

En cuanto a la cantidad de sodio, 2 de cada 10 personas consideran que la carne de pollo tiene un elevado contenido de sal. Sin embargo, cada 100 gramos de carne de pollo encontramos 61 miligramos de sodio. Este contenido de sodio equivale al que puede aportar una rebanada de pan de salvado, por ende, su contenido es sumamente bajo, de acuerdo a lo que indicaron.

Otro factor importante de la carne de pollo son las proteínas; se trata de un alimento con alta densidad proteica, ya que cada 100 gramos de carne de pollo, encontramos 22 gramos de proteínas. Y hoy por hoy, éstas alcanzan mayor importancia, tienen un rol más destacado en la nutrición y asimismo han sido revalorizadas porque se observan otros aspectos importantes en su composición. Las proteínas en general tienen un alto valor biológico, esto significa que poseen todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede producir por sí mismo. “En periodos de la vida donde los requerimientos aumentan: infancia, adolescencia, embarazo y durante el periodo de lactancia, una porción de pollo es una ración apropiada para cada edad, es decir, el 50% de la recomendación de proteínas”, aseguraron.

“También contiene un importante aporte de nutrientes; 8 vitaminas y minerales y micronutrientes convirtiéndose en uno más del grupo de alimentos protectores, todos aquellos que contribuyen a prevenir carencias nutricionales”, concluyeron las expertas