Con más de 110 millones de habitantes y una demanda en constante crecimiento por proteína animal, Filipinas es hoy un destino clave para las exportaciones chilenas de carne, especialmente de cerdo y pollo. En este mercado del sudeste asiático, donde Chile ya está presente y con envíos en alza, se abren nuevas oportunidades para consolidar nuestra participación y avanzar en un Acuerdo Comercial que asegure condiciones competitivas para el sector.

En ese contexto, el Consejo Exportador de Alimentos —que agrupa a gremios como ChileCarne, Vinos de Chile, Exporlac, Frutas de Chile, ChileOliva, Chile Prunes, ChileNuts, SalmonChile, Sonapesca, ChileAlimentos, entre otros— participó en una reunión con el Subsecretario de Comercio de Filipinas, Allan Gepty, y con el equipo negociador del Gobierno de Chile, encabezado por Pablo Urria, jefe del Departamento de Asia y Oceanía de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei). La instancia permitió conocer los avances en las negociaciones del Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA), que busca reforzar la competitividad de los productos chilenos y consolidar a Chile como un proveedor confiable y de calidad en un mercado que diversifica sus fuentes de abastecimiento.

Junto con estas gestiones, se han concretado pasos para ampliar la base exportadora chilena, con auditorías recientemente confirmadas por las autoridades filipinas que podrían permitir la habilitación de nuevas plantas productoras de carne y otras instalaciones pendientes.

El sector alimentario chileno, representado por este consejo, es el segundo sector exportador más relevante del país después de la minería, con envíos que totalizaron USD 23.900 millones en 2024. Este peso económico respalda los esfuerzos para estrechar lazos con mercados como Filipinas, donde las exportaciones de carne muestran una tendencia al alza: solo en 2024, Chile exportó 5 mil toneladas de carne de cerdo por un valor de US$6 millones, ubicándose como su 12° proveedor; mientras que en carne de ave, Filipinas se consolidó como el 8° mayor comprador, con 8 mil toneladas por US$3 millones, posicionando a Chile como su 9° proveedor.

El sector cárnico chileno se distingue por sus altos estándares de inocuidad, trazabilidad y sostenibilidad, atributos que fortalecen su imagen como socio estratégico frente a mercados exigentes como el filipino. Gracias a su dinamismo y compromiso con la calidad, Chile continúa ampliando su presencia en Asia y consolidándose como un proveedor confiable en los mercados internacionales.

Acuerdo Comercial: clave para competir y crecer

El Acuerdo Comercial entre Chile y Filipinas se perfila como una herramienta esencial para potenciar y diversificar las exportaciones nacionales. El objetivo es reducir o eliminar los aranceles que hoy limitan la competitividad de los productos chilenos en este mercado, además de establecer condiciones arancelarias preferenciales, simplificar procesos aduaneros y fortalecer los estándares sanitarios. Con estas medidas, los exportadores podrán competir en igualdad de condiciones, fomentando un crecimiento sostenido de las exportaciones y relaciones comerciales más estables y de largo plazo.

El Consejo Exportador de Alimentos, como plataforma de colaboración público-privada, seguirá desempeñando un rol estratégico para que Chile mantenga y expanda su posición en Filipinas y otros mercados de Asia.

Filipinas: un mercado estratégico para la expansión de la carne chilena

Filipinas se proyecta como un destino prioritario para el sector exportador chileno, especialmente para la carne de cerdo y pollo. Este archipiélago de más de 7.000 islas, ubicado entre el Mar de China Meridional y el Océano Pacífico, concentra a más de 110 millones de habitantes con una economía en crecimiento y una alta dependencia de alimentos importados para abastecer su mercado interno.

La carne de cerdo es la proteína animal más consumida en el país, representando cerca del 60 % del consumo total, con un promedio de entre 12 y 18 kilos por persona al año. Le sigue la carne de pollo, cuya demanda también ha ido al alza impulsada por cambios en los hábitos de consumo y el crecimiento de la clase media.

La combinación de una población en expansión, una creciente demanda de proteínas de calidad y la necesidad de diversificar sus fuentes de abastecimiento convierten a Filipinas en un mercado con un alto potencial para los exportadores chilenos. Además de su ubicación estratégica en el sudeste asiático, su apertura a acuerdos comerciales y la creciente valoración por la inocuidad y trazabilidad de los alimentos refuerzan su atractivo como destino para la carne nacional.